El Ser

El Hombre se esfuerza mucho por adquirir conocimiento del mundo material.

Aprende todas las ramas de la ciencia del mundo. Explora la tierra y aún viaja a la luna.

Sin embargo, nunca intenta encontrar lo que existe dentro de sí mismo.

Por no darse cuenta del inmenso poder que existe oculto en él, busca apoyo en el mundo exterior.

Por no conocer la felicidad sin limite que hay en su corazón, busca satisfacerse en las actividades y los placeres del mundo.

Por que no experimenta el amor interno, busca el amor de los demás.

La Verdad es que el Ser Interior de cada ser humano es sumamente grande y sumamente adorable. Todo esta contenido en el Ser.

El Poder creador de este universo entero vive dentro de cada uno de nosotros.

El Principio divino que crea y sostiene este mundo vibra dentro de nosotros en forma de una luz supremamente dichosa.

Centellea en el corazón, y brilla a traves de nuestros sentidos.

Si en vez de buscar el conocimiento del mundo exterior, buscásemos el conocimiento interno, muy pronto descubriríamos esa luminosidad.

Sin el conocimiento del Ser, el conocimiento de las cosas externas es como una sarta de ceros. Los ceros no tienen valor hasta que pones un numero delante de ellos.

De la misma manera el conocimiento del mundo exterior puede traerte gran beneficio material, pero en sí mismo no da satisfacción.

La felicidad verdadera,

el cumplimiento verdadero, viene sólo cuando descubres al Ser.

Conocer al Ser es la verdadera meta y proposito de la vida humana.

Por no entender la gloria de su propio Ser, el hombre se acostumbra a verse pequeño, imperfecto y separado de Dios.

De este modo, se niega a sí mismo la experiencia de su divinidad.

Seguimos distintas practicas espirituales solo para experimentar esta divinidad interior.

Pero no alcanzamos Ser por medio de practicas espirituales, por que el Ser ya está alcanzado.

El Ser siempre esta con nosotros.

Así como el sol no puede separarse de su luz, el Ser no puede separarse de nosotros.

El Poder del Ser sostiene nuestra vida. Si el Ser no estuviera presente en nosotros, nuestros ojos no ferian, no oirian nuestros oídos no entraría ni saldría nuestro aliento.

A causa de nuestro Ser, el corazón late, y la mente piensa , discierne e imagina.

A causa del Ser el Amor surge en nosotros.

El ser da fuerza motriz a todos nuestros sentidos e ilumina los objetos que percibimos a traves de los sentidos.

Este cuerpo no funciona por si mismo.

Sin la Presencia del Ser no es más que un cadáver.

El Ser no sólo penetra y sostiene nuestra existencia individual;

también vibra en cada átomo de este mundo.

De esta manera, el Ser aparece y se manifiesta.

Yo soy ese Ser Yo soy,

Desde la luz de mi Ser a tu Ser.